La Gata heredera de Karl Lagerfield

Hay varias razones para amar un gato. Sus redondas patitas -aunque en ocasiones afiladas- son muy suaves; sus ronroneos son relajantes y obtener un beso de uno de ellos requiere trabajo y es una recompensa que los felinos reparten solo cuando sienten que usted se la ha ganado.

Los gatos son bellos y suscitan en sus dueños lo que para algunos es una locura como hacerlos herederos de sus fortunas, como el caso del deleyenda de la moda Karl Lagerfeld.

Con siete años de edad, la gata del recién fallecido Karl Lagerfeld, llamada Choupette Lagerfeld ganó aproximadamente3 millones de eurospor unos contratos de publicidad con una empresa japonesa y alemana. “No le permito hacer publicidad de alimentos. Ella es demasiado sofisticada para eso”, dijo Lagerfeld a la revista.

También, en esa entrevista, el ícono de la moda europea contó que a ella le encanta usar su iPad, tiene dos criadas y tiene una colección de maquillaje.

Antes de morir Lagerfeld sugirió en entrevistas que ella sería su heredera. No obstante, el diario francés Le Figaro publicó este miércoles que, aunque la gata de raza birmano tiene una cuenta bancaria a su nombre, al menos en Francia, no puede convertirse en heredera de su amo legalmente. Allí está prohibido designar a un animal como heredero de su voluntad. Y por una buena razón: en el sentido de la ley, el animal no existe como persona física y jurídica.

Choupette, ya “rica” ​​por los comerciales, no será directamente la heredera del gran modisto. En caso de aplicación de la ley alemana, tal acción sí sería factible.

Tal vez por esto fue por lo que Lagerfeld hizo la precisión en 2015 “Si me pasa algo, la persona que la cuidará no estará en la miseria”.