Mitos y verdades sobre las cremas solares

¿Es verdad que cuanta más crema nos pongamos más protegidos estaremos?

Cuando se hacen los estudios de medición del FPS (factor de protección solar) se aplican 2mg/cm2. Eso supondría que cada vez que nos damos la crema, para conseguir que proteja toda la superficie corporal de un adulto tendríamos que aplicarnos un envase de 30 ml. Sin embargo, la aplicación habitual suele ser de 0.5mg/cm2, por ello para suplir esta diferencia, se recomienda usar fotoprotectores con un FPS de 30 o más y reaplicar la crema cada dos horas. Hay que ser generosos con su uso y aplicar unos 36gr para cubrir el cuerpo de un adulto (unas seis cucharaditas de café).

En los días nublados no es necesaria.

En los días de invierno podemos utilizar un factor de protección más bajo, pero hay que tener cuidado con los días con nubes del verano porque muchos rayos UV se filtran. Las nubes que protegen algo son las bajas y gruesas.

Al bañarte el protector solar pierde su efectividad.

Los productos pueden resistir si permanecemos tiempo en el agua, pero cuando nos frotamos con la toalla se elimina el 80 % de la crema, algo que también ocurre si estas mucho tiempo sumergida. Los productos se denominan ‘water resistant’ si permanece el 70 % de la fotoprotección a los 40 minutos de la inmersión y ‘waterprood’ si resisten después de un baño de 20 minutos. En cualquier caso se recomienda aplicar nuevamente la crema tras un baño de más de 20 minutos.

Hay que aplicarse la crema media hora antes de salir de casa para que haga efecto.

Es la situación ideal, sobre todo con los filtros químicos, ya que de este modo te aseguran la absorción y eficacia de la crema.

Se puede utilizar la crema del año pasado.

La caducidad del producto viene reflejada en el envase. Si no lo hemos abierto, la fecha de caducidad es la que figura. Para conocer cuándo debemos desecharlo una vez abierto, tenemos que buscar en el envase la figura de un tarro con la tapa abierta y el número que hay en su interior. Generalmente caduca a los nueve meses de estar abierto.

Cómo cuidar tu crema solar.

Siempre debe guardarse bien cerrado y en lugar seco sin exposición solar. En cualquier caso, si vemos que cambia de aspecto, de color o no huele bien, debemos desecharlo.

Las cremas solares son suficiente para evitar problemas en la piel con el sol en la playa.

No existe una crema que nos proteja por completo, por ello hay que evitar la exposición en las horas centrales del día (entre las 12 y las 17 horas) y protegerse con ropa, sombrero y a la sombra. También es importante utilizar gafas de sol que protejan tanto del UVA como del UVB.

¿Si no me aplico protector es verdad que me pongo morena de manera más rápida?

Lo más probable es que tengamos una quemadura solar.