El niño inmigrante separado de sus padres que no habla y llora por las noches

La política de separación de familias de inmigrantes del gobierno del presidente Donald Trump está dejando una densa estela de dolor y miedo, sobre todo entre los pequeños, a quienes la incertidumbre consume a su corta edad.

Tal es el caso de José, de 5 años de edad, quien fue enviado a Michigan a finales de mayo con una bolsa de basura en la mano, donde llevaba sus ropa sucia y dos pequeños trozos de papel: uno con el dibujo de su familia de Honduras y el otro un boceto de su padre, quien fue arrestado tras cruzar la frontera con los Estados Unidos en El Paso, Texas.

Una escolta del gobierno estadounidense entregó al niño, identificado en sus documentos de viaje como José, a la estadounidense a la que se le encomendó cuidarlo.

El se rehusó a tomarla de la mano. No lloró en ese momento ni tampoco quiso hablar durante su viaje a esa casa desconocida.

Las primeras noches fueron un suplicio para él, pero aprovechaba la soledad para llorar, contó Janice, su cuidadora.

Debajo de la almohada, José guarda las fotos de su familia y hasta varios días después, el cansancio lo venció y pudo dormir más tiempo.

Nuevos reportes indican que son más de 1,800 las familias separadas en los últimos dos años fiscales, una política que continuará con el objetivo de “disuadir a las familias de hacer el peligroso viaje a EEUU”.

Kirstjen Nielsen, la secretaria de Seguridad Nacional, hizo hincapié en que la separación de las familias no era el objetivo, sino simplemente el efecto de una decisión de intensificar los procesamientos de los que cruzan la frontera de manera ilegal.

“No tenemos una política para separar a los niños de sus padres. Nuestra política es que, si infringe la ley, lo haremos”, dijo al Comité Senatorial de Seguridad Nacional y Asuntos Gubernamentales el 15 de mayo.

Desde su llegada a Michigan, dijeron sus familiares, no ha pasado cuando el niño en que el niño no ha preguntado en español: “¿Cuándo voy a ver a mi papá?” Ellos le responden con la verdad: no saben. Nadie sabe.

El padre de José está detenido, y padres e hijos hasta esta semana no han hablado desde que fueron puestos bajo la custodia de las autoridades de los Estados Unidos. Toda la familia está en distintos puntos en el país.