Inmigrantes reales protagonizan película sobre el deber y la lucha por un sueño

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José tiene una ilusión: conocer a su bebé y lograr que su esposa viaje de México a Brooklyn, Nueva York, donde él trabaja y vive uno de sus grandes sueños, ganar la final de fútbol amateur.

“Hay muchas historias sobre la odisea de los inmigrantes para llegar a los Estados Unidos, pero hay pocas de cómo viven en este país… de cómo traen su propia tierra y logran fundirse en ciudades como Nueva York, con tantas culturas”, cuenta Lindsey Cordero, una de las productoras de la película “El séptimo cielo” y asistente del director Jim McKay, quien ha escrito y dirigo varias películas, como “Life Support” -que ganó el Globlo de Oro en 2006-, así como capítulos de series famosas como “The Wire” y “The Good Wife”.

Esta historia, que se estrenará este 8 de junio en el IFC Center y BAM Rose Cinemas en Nueva York y el viernes 15 de junio en el Laemmle Music Hall en Los Ángeles, seguido de otras ciudades del país, comienza con el triunfo de un partido de soccer que permite al equipo de José, capitán y su mejor jugador, llegar a la deseada final, agendada para el siguiente domingo… el séptimo día.

El guión, también escrito por McKay en 2001, cuenta cómo José debe vencer la amenaza de no poder jugar ante los planes de su jefe, dueño de un restaurante de comida mexicana en el que trabaja como repartidor, al tiempo que el director muestra la vida en Sunset Park, a través de sus trabajadores de la construcción, lavaplatos, empleados de delis y vendedores de algodón de azúcar.

“Amo trabajar con actores no profesionales”, dijo el director, quien reconoce que el guión final tardó mucho después de la primera versión hace 17 años, pero ese reto podría considerarse superado por el proceso de búsqueda de talento: ¿Cómo hallar a tantos jugadores de soccer hispanos? No, momento, mexicanos, porque la historia se enfoca a personajes originarios de México.

Cordero cuenta que fue uno de los procesos más interesantes, que llevó casi dos años, fue encontrar a las personas idóneas: a un actor natural, sin ser profesional, como Fernando Cardona (José) y a Abel Pérez (Jesús) el antagonista, quien perdió su trabajo en la vida real por hacer esta película producción de The Cinema Guild.

“Fue de las partes más emocionantes… íbamos cada sábado a repartir volantes, pero nadie nos hacía caso, hasta que nos reconocieron y entonces empezaron a tomarnos en cuenta… ellos estaban en su mundo, jugando fútbol”, cuenta la productora, quien agregó que al final los elegidos no sabían jugar. “Cuando tuvimos a todos, contratamos a un coach, que fue Bertín Cruz”, explica en referencia a uno de los entrenadores más conocidos en Red Hook, una de las ligas legendarias de Brooklyn.

La historia de José y sus compañeros inmigrantes está inspirada en parte por el libro de Robert Smith “Mexican New York”, es hablada en español con subítulos en inglés y ha tenido corridas en festivales reconocidos como el BAMCinemaFest, de Locarno, Vancouver y Mar de Plata.