Los 10 más grandes escándalos de la historia de los mundiales

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El recuento que nadie quisiera hacer, una sucesión de hechos que todos quisiéramos olvidar, pero que ya forman parte de la historia de la Copa del Mundo de la FIFA.

Pongo a su consideración a estas diez ingratas anécdotas.

Kreitlein-Rattin

Este episodio hizo realmente evidente el allanamiento del camino a Inglaterra para llevarse la copa en 1966. El equipo argentino llegaba a cuartos de final con dos triunfos y un empate y desplegando un buen juego en las canchas inglesas, pero no contaban con el inefable juez alemán Rudolf Kreitlein, el más odiado de la historia de los mundiales, que de la nada protagonizó un arbitraje tendencioso y se inventó una expulsión –sin tarjeta roja pues éstas no llegarían sino hasta México 70- en detrimento de Antonio Ubaldo Rattin, que descontroló por completo a la Albiceleste. Otro juego de la fase culminaría la conjura sobre el fútbol sudamericano, al anular por completo a los uruguayos ante los alemanes. El árbitro fue el británico James Finney. ¿Casualidad?

La batalla de Berna

Brasil y Hungría se enfrentaban en los cuartos de final de Suiza 54 en el Wankdorfstadion de Berna. Un partido lleno de violencia y mala conducta por parte de ambas escuadras que convirtieron la cancha en un verdadero campo de batalla que dio paso a un enfrentamiento con botellas en los vestidores al final del juego. Hungría se impuso, pero la triste jornada quedó para la historia.

La amenaza de Mussolini

Italia viajó a Francia en calidad de campeón para buscar el doblete que lucía casi ‘regalado’. De la mano de Vittorio Pozzo Italia tuvo un arranque complicado frente a Noruega, pero después eliminaría a Francia y luego a Brasil para enfrentar a Hungría en la final en el estadio olímpico de Colombes. Horas antes del partido el seleccionador Pozzo recibió un telegrama de Benito Mussolini con el funesto mensaje “Vencer o morir”. Al buen entendedor pocas palabras, Italia venció por 4-2 sin reconocer abiertamente que habían jugado condicionados por esa amenaza tan seria.

El ‘maracanazo’

La historia del fútbol tiene siempre a Brasil como protagonista, grandes momentos del pentacampeón se apilan en la memoria de generaciones, sin embargo hubo una ocasión en la que –jugando de blanco- Brasil lloró pero de tristeza. La final de 1950 en su mundial hizo que Brasil cayera en un exceso de confianza lamentable pues con el empate ante Uruguay le bastaba para alzar la copa Jules Rimet. Alcides Ghiggia tuvo la última palabra y se llamó ‘Maracanazo’.

La goleada improbable en Argentina 78

El Mundial de Argentina 78 se jugó a dos rondas, la primera que llevaba a los dos primeros lugares de cada grupo a una segunda –también de grupos- en la que se definirían los dos finalistas. El equipo anfitrión libró sin problemas la primera pero se metió en aprietos en la segunda, jugándose en el último partido ante un Perú increíble su pase a la gran final. Los dirigidos por César Luis Menotti necesitaban más de cuatro goles para dejar tendido a Brasil que había ganado a Polonia y tenía una mejor diferencia de goles. La Albiceleste le metió 6 a un Perú que ni las manos metió.

El gol fantasma de Inglaterra 66

Inglaterra iba a ganar a como diera lugar su mundial en 1966. Para ello aprovecharon todo hasta en la mismísima final que jugaban ingleses y alemanes. Ya en el alargue tras un empate a dos en el tiempo reglamentario, un balón de Geoff Hurst batió a Tilkowski pero se estrelló en el larguero y rebotó en la línea de meta para luego salir por el efecto. El suizo Gottfried Dienst lo dio por bueno e Inglaterra sería campeón a la postre tras un cuarto también de Hurst.

El ‘pacto de no agresión’ en España 82

La insultante y pasmosa inactividad de los jugadores de Alemania Federal y Austria durante el último partido del Grupo 2 en detrimento de Argelia es uno de los casos más bochornosos de la historia del fútbol mundial. Tras una gran primera ronda de los argelinos, germanos y austriacos se dedicaron a pasear el balón en el estadio de Gijón al saber que el 1-0 en contra de la Mannschaft les daba el pase a ambos.

‘La mano de Dios’

Peter Shilton nunca lo perdonó haberlo exhibido así. Diego Armando Maradona aprovechó que el cuerpo arbitral encabezado por el tunecino Ali Bennaceur no vio y en consecuencia no marcó su mano flagrante con la que impulsó el balón para el primer gol argentino ante los ingleses en los curtos de final de México 86. Diego nunca ha reconocido abiertamente su evidente trampa.

La muerte de Andrés Escobar

Nunca un error costó tan caro. Un autogol durante un partido de la fase de grupos de EEUU 1994 desencadenó la eliminación de Colombia, que 10 días después vería morir baleado en Medellín a manos del crimen organizado a Andrés Escobar, el defensa que la metió en propia puerta.

La limpia de rivales para Corea en su mundial

El árbitro egipcio Gamal Al-Ghandour le abrió el camino a Corea del Sur en el Mundial de 2002. El equipo a sacrificar fue España, al que le anuló dos goles legítimos, para llevar el partido de cuartos de final a la serie de penaltis. El coanfitrión de la cita se metió a semifinales y el partido pasó a la historia.