Donald Trump: “Una escuela sin armas es un imán para gente malvada”

El presidente estadounidense aseguró hoy que va a analizar la posibilidad de armar algunos profesores a la vez que defendió tomar medidas para restringir el acceso a armas de fuego.

El presidente estadounidense, Donald Trump, defendió este jueves la idea de que algunos profesores vayan armados a clase con un polémico argumento: “Una escuela sin armas es un imán para la gente malvada”, aseguró. Y que para un asesino atacar un colegio sin armas “es como ir a comprar un helado”.

Dijo que, al revés que sus antecesores, está “listo para hacer cosas” para frenar las matanzas y que está a favor de tomar medidas para restringir el acceso, como elevar la edad para comprarlas hasta los 21 años, una iniciativa que de concretarse supondría un cambio significativo para la paralizada legislación sobre el tema y un golpe para la Asociación Nacional del Rifle.

Trump había estado de acuerdo con la idea de que los profesores den clases armados, luego de que el padre de una sobreviviente la matanza de la escuela de Parkland, en la que murieron 17 personas, le planteara esa posibilidad en una reunión que mantuvieron el miércoles en la Casa Blanca. A través de su cuenta de Twitter, el presidente aclaró hoy el plan que está analizando. “Voy a mirar la posibilidad de que profesores con dominio de las armas y entrenamiento militar o especial puedan llevarlas ocultas”, escribió.

El mandatario situó la cifra de profesores con esta formación en el 20 % y agregó que de esta manera “podrían disparar si un salvaje psicópata llegara a una escuela con malas intenciones”.

“Una escuela sin armas es un imán para gente malvada. ¡LOS ATAQUES SE ACABARÍAN!”, remarcó.

“Si un potencial “tirador loco” sabe que una escuela tiene un gran número de maestros talentosos con armas (y otros) que dispararán a instante, el loco NUNCA atacará esa escuela. Los cobardes no irán allí…problema resuelto. ¡Hay que ser ofensivo, la defensa por sí sola no funcionará!”, agregó. Hombre de negocios al fin, el presidente dijo que era “más barato” que los maestros vayan armados que contratar guardias.

La NRA aplaude esta iniciativa ya que no limita la venta de armas sino que la promueve, y considera que “un hombre malo con un arma solo puede ser frenado por un hombre bueno con un arma”, como dijo el jefe de la organización, Wayne LaPierre, este jueves en una convención conservadora. Las escuelas en zonas sin armas son “son blancos abiertos para cualquier hombre loco”, agregó, en sintonía con el presidente.

En otro mensaje por Twitter, Trump también anunció que impulsaría “con contundencia la Revisión Integral de Antecedentes con énfasis en salud mental. Aumentar la edad de acceso a armas a los 21 años y prohibir la venta de dispositivos que convierten rifles en armas automáticas”. “El Congreso está en el momento adecuado para finalmente hacer algo en este tema – ¡Espero!”, exclamó.

Bajo la ley federal de EE.UU., la edad mínima para comprar un arma de fuego son 21 años si es una pistola y 18 si es un rifle, aunque la edad incluso puede caer cuando se trata de vendedores sin licencia o ventas por internet, donde no hay controles.

El asesino de Parkland, Nikolas Cruz, de 19 años, compró legalmente un rifle AR 15. Elevar la edad mínima es un reclamo constante de los grupos a favor del control de armas, que resaltan con indignación que un chico menor de 21 no puede comprar legalmente una cerveza en Estados Unidos y sí un rifle con un enorme poder letal, ya que dispara varias ráfagas por minuto.

“Aunque no se manifestaron al respecto, La NRA básicamente se opone a esta medida porque limita las ventas. Y acusa a los grupos anti-armas de ser antipatriotas y “socialistas”: “Odian la NRA. Odian la Segunda Enmienda. Odian la libertad individual”, afirmó LaPierre, y cuestionó “la vergonzosa politización de una tragedia. Es una estrategia clásica sacada del libro de jugadas de un movimiento venenoso”, dijo, atacando a supuestos “socialistas” en el partido demócrata y los medios masivos.

Pero, más allá de las palabras, se estima que la NRA deberá resignar algo porque la presión de los estudiantes crece y amenaza con convertir a la marcha del 24 de marzo en Washington en una enorme movilización nacional.

En una reunión que mantuvo al mediodía en la Casa Blanca con autoridades del área de seguridad y educativas, Trump dijo que “una zona libre de armas en las escuelas es para un asesino como ir a comprar un helado”. Pero, respecto de la subir la edad a 21, deslizó que la NRA podría hacer algunas concesiones: “La NRA está lista para hacer cosas, la gente tiende a culparla”, señaló.

Dijo además que reforzaría los controles de salud mental, y también que abriría más instituciones para albergar enfermos mentales para que no estén “sueltos en las calles”. En otra controvertida afirmación, dijo que también habría que analizar qué influencia tienen las películas y videojuegos violentos en las acciones de los jóvenes.