El primer año de Trump, según cifras de ICE: más arrestos que terminan en deportación y más miedo

Los datos del Servicio de Inmigración y Aduanas confirman un aumento en las detenciones y de las expulsiones ligadas a estos arrestos. El número total de deportaciones disminuye, dicen, por “el efecto disusorio”: menos inmigrantes están llegando a EEUU.

El presidente Donald Trump cumple su primer año de gobierno con el mismo discurso migratorio que utilizó en la campaña que lo llevó a la Casa Blanca. Y los numerous de entregados por Servicio de Inmigracion y Aduanas (ICE)lo confirman.

La agencia destaca que desde el 20 de enero de 2017 cuando Trump juró su cargo como presidente, hasta el 30 de septiembre (cuando termina el año fiscal) se registró un incremento del 37% en las deportaciones vinculadas a arrestos de inmigrantes con respecto al mismo periodo de 2016. Estas personas detenidas son inmigrantes que llevaban un tiempo viviendo en Estados Unidos, no interceptados en la frontera.

A pesar de que la cifra total de deportaciones disminuyó un 6% con respecto a 2016, los números muestran una tendencia: ICE está deteniendo a más gente y, como consecuencia, las deportaciones ligadas a esos arrestos también aumentan: pasaron de ser el 27% del total en el año fiscal 2016 (65,332) a 36% (81,603) en 2017.

ICE reporta que en el año fiscal 2017 expulsó a 226,119 indocumentados frente a los 240,255 del año anterior. Según justifica la agencia, la causa de esta bajada es “el efecto disusorio” provocado por la propia actuación de ICE, que ha mermado los arrestos fronterizos. Sin embargo, los procesos de expulsión de los inmigrantes detenidos tienen que pasar por los tribunales, demorando su expulsión del país.

Estos números son el reflejo de la dura política migratoria de Trump: identificar, arrestar y deportar a los extranjeros que han violado las leyes migratorias, particularmente aquellos que, según el gobierno, constituyen un riesgo para la seguridad nacional de Estados Unidos. “La tendencia de mayor aplicación de la ley comenzó poco después del cambio en la administración”, destaca el informe de ICE.

Arrestados y deportados

Entre el 20 de enero de 2017, cuando Trump estrenó su cargo, y el 30 de septiembre, ICE arrestó a 110,568 indocumentados, un 42% más con respecto a los 77,806 arrestados durante el mismo período del año anterior, con Obama en el gobierno.

ICE llevó a cabo “más arrestos de extranjeros removibles bajo nuevos criterios de deportación”, entre ellos individuos que abusaron de beneficios migratorios, que se quedaron más tiempo del que sus visas lo permitían y o que, a juicio de un funcionario de inmigración, representaban un riesgo para la seguridad pública o nacional.

Siguiendo los criterios de la política migratoria del gobierno, advierte la agencia, fueron clasificados como “criminales”.

La lista de Trump

La clasificación de “criminales” del gobierno de Trump, abarca delitos que para muchos no constituyen un “crimen” y de ninguna manera se equiparan a faltas graves como el asesinato, el tráfico de drogas o el terrorismo.

El DUI (manejar borracho) encabeza la lista de “crímenes” cometidos por los inmigrantes arrestados por ICE. A continuación, están cargos relacionados con las drogas, faltas a la ley de inmigración, infracciones de tránsito (no indica cuáles), agresión, obstrucción a la policía, actividades fraudulentas, crímenes generales, ofensas con arma de fuego (puede que haya sido solo compra o posesión ilegal) y alterar la paz pública, entre otras.

Las más graves (y las que tienen menos arrestos) aparecen al final: robo de automóviles, violencia doméstica, asalto sexual, homicidio y secuestro.

Las organizaciones que defienden los derechos de los inmigrantes reiteran que la mayoría de los arrestados y deportados por Trump durante su primer año de gobierno (más de 7 de cada 10) no tenía antecedentes criminales que representaran una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos.

En cuanto a los “detainers” (órdenes emitidas por ICE para que las autoridades locales mantengan privados de libertad a inmigrantes que han sido condenados por un delito y están a punto de ser liberados), ICE dice que han aumentado considerablemente. También vuelve a criticar a las llamadas jurisdicciones santuario por no cumplirlos, diciendo que aumentan el riesgo para la seguridad del país. Según el informe, en el año fiscal 2017 las agencias del orden rechazaron un total de 8,170 “detainers”, frente a los 3,623 en el año fiscal 2016. Como resultado, dice la agencia, “ 7,710 extranjeros ilegales y criminales se mantienen en libertad”.

ICE reitera que tal como lo indicaron las órdenes ejecutivas del 25 de enero, ninguna categoría de extranjero deportable está “eximida de la justicia”.