Sheriff del condado de Orange deja de revisar estatus migratorio de reclusos

Es para cumplir con la ley estatal SB54 que entra en vigor el 1 de enero

A partir de este miércoles, los agentes del sheriff del Condado de Orange dejaron de revisar el estatus migratorio de los reclusos para cumplir con la ley estatal SB54 que entra en efecto en el año nuevo.

Los funcionarios del sheriff, sin embargo, se aprovecharán de una opción en la ley que les da el derecho a informar a la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas cuando reclusos que han cometido delitos graves estén a punto de ser liberados.

El gobernador Jerry Brown firmó en ley la SB 54 en octubre, una medida que esencialmente prohíbe a las agencias del orden local ayudar a hacer cumplir las leyes migratorias. La nueva legislación, sin embargo, no se espera que afecte el programa de “camas para los federales”, que provee espacios en las cárceles del condado de Orange para albergar a inmigrantes detenidos por ICE.

Pero la medida sí pone in límite al número de espacios para reclusos de ICE.
“Básicamente dice que no podemos ir más allá del número que ya tenemos”, indicó Ray Grangoff, vocero del Departamento del Sheriff, agencia que junto al Sheriff del condado de Los Ángeles criticó y se opuso a la ley.

El condado de Orange es uno de los cuatro condados en el estado que proporciona camas para reos de inmigración, dijo Grangoff. El resto de los condados en el estado ahora tienen prohibido alquilar camas a detenidos federales.

El programa de “camas para los federales” representa Buenos ingresos para el Departamento del Sheriff del condado de Orange desde que se implementó en 2010. En el primer año fiscal, el gobierno federal pagó $26.9 millones de dólares por la retención de migrantes. En el period 2011-2012 representó ingresos por $33.3 millones de dólares; $25.9 millones de dólares en el año fiscal 2012-2013; $22.8 millones de dólares en el año fiscal 2014-2015 y $31.3 millones de dólares en el año fiscal 2015-2016.
A principios de este año, los funcionarios del condado renovaron su contrato con el Gobierno Federal, elevando el número de camas de 838 a 958. Eso significó que el Sheriff podría aumentar los ingresos de $22 millones a $27 millones de dólares anualmente.