Exsecretarios del DHS urgen acción sobre DACA antes de fin de mes

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Aunque la Administración prometió una propuesta formal sobre inmigración, hasta la fecha solo ha culpado a los demócratas de politizar el debate migratorio, sin aparentemente asumir su parte de responsabilidad en el caos generado

La eventual eliminación de DACA ha sumido en la incertidumbre a centenares de miles de Dreamers, y este miércoles, tres exsecretarios del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) urgieron al Congreso a que resuelva el problema para el próximo 19 de enero.

En una carta enviada hoy al Congreso , los exsecretarios de Seguridad Nacional, Michael Chertoff, Janet Napolitano y Jeh Johnson, explicaron que, en realidad, la “ventana de oportunidad” para resolver el limbo de los “Dreamers” se cerrará antes de fin de este mes, y no el próximo 5 de marzo, que es el plazo fijado por el presidente Donald Trump.

Los tres exfuncionarios calcularon que, para evitar interrupciones en el mercado laboral –más del 90% de los “Dreamers” están empleados en el sector privado-  y otras repercusiones que los afecten, el Congreso debe aprobar una ley para el próximo 19 de enero.

Si el DACA de un individuo vence antes del nuevo proceso, “el individuo perdería su habilidad de trabajar legalmente y, dependiendo de la legislación, estaría sujeto a una deportación inmediata hasta que pudiese recibir los beneficios de este nuevo programa legislativo”, advirtieron.

“Una demora en la aplicación de una legislación en torno a DACA inyectaría una seria incertidumbre para los negocios que actualmente emplean a Dreamers, y también para los grandes números de beneficiarios de DACA que temen ser despedidos y obligados a esconderse hasta que este nuevo programa se establezca, y comience el nuevo proceso de solicitudes”, subrayaron.

Chertoff dirigió el DHS bajo la presidencia del republicano George W. Bush (2001-2009), mientras que Napolitano y Johnson lo hicieron bajo la del demócrata Barack Obama (2009-2017).

La carta coincidió con una reunión hoy en el Capitolio entre los principales líderes demócratas y republicanos del Congreso y dos asesores de alto rango de la Casa Blanca para discutir un abanico de prioridades legislativas, incluyendo el futuro del programa de “acción diferida” (DACA) de 2012.

La Administración Trump anunció la eliminación gradual de DACA el pasado 5 de septiembre y dio plazo al Congreso hasta el próximo 5 de marzo para encontrar una solución legislativa permanente para los Dreamers amparados al programa.

Se calcula que poco más de 13,000 Dreamers ya han perdido su protección bajo DACA, y a diario unos 122 jóvenes indocumentados pierden sus permisos y quedan expuestos al riesgo de la deportación.

En la carta, sin embargo, los exfuncionarios argumentaron que el período para encontrar una solución permanente es más corto, tomando en cuenta el largo proceso administrativo de una eventual implementación, y el impacto que podría tener en el sector empresarial.

“El plazo realista para establecer con éxito un programa para los Dreamers, a tiempo de evitar una pérdida de autorización de empleo y protección de la deportación a gran escala, es de apenas unas semanas, a mediados de enero”, explicaron en la misiva.

En la actualidad, hay varias propuestas migratorias ante el Congreso, pero el Dream Act, de los senadores Dick Durbin, demócrata por Illinois, y Lindsey Graham, republicano por Carolina del Sur, es el de mayor alcance y que tiene amplio apoyo bipartidista.

Varios líderes republicanos, entre ellos el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, y el líder de la mayoría republicana del Senado, Mitch McConnell, han creado la falsa percepción de que, ante el plazo dado por Trump, no hay prisa para debatir y aprobar un proyecto de ley que legalice de forma permanente a los “Dreamers”.

Pero la carta deja en claro que se requiere tiempo y un mayor campo de maniobra para adjudicar “de forma responsable” un nuevo programa migratorio. Para comenzar, el personal del DHS necesitará tiempo de capacitación y para la revisión y adjudicación de las solicitudes.

Cuando la Administración Obama echó a andar DACA en agosto de 2012, por ejemplo, el DHS tomó cerca de tres meses para revisar y aprobar las solicitudes.

Aunque la Administración prometió una propuesta formal sobre inmigración, hasta la fecha lo único que ha emitido Trump es una serie de tuits en los que ha vuelto a exigir un muro fronterizo a cambio de protecciones para los “Dreamers”, y ha culpado a los demócratas de politizar el debate migratorio, sin aparentemente asumir su parte de responsabilidad en el caos generado.

Según observadores, Trump ha pasado de ofrecer una solución “con corazón” para los “Dreamers” a exhibir una retórica antiinmigrante para aplacar a sus votantes y grupos ultraconservadores, que le recuerdan su promesa de una deportación masiva de los inmigrantes indocumentados.

Mientras, los grupos del movimiento por una reforma migratoria integral mantienen su campaña de presión dirigida a ambos partidos en el Congreso.

En el caso de los demócratas, los activistas urgen que éstos utilicen su influencia en el proceso presupuestario para extraer concesiones para los “Dreamers”, sin aceptar el muro fronterizo y otros componentes de la seguridad fronteriza.