Si usted o algún familiar o conocido tiene un TPS esto le INTERESARA…

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Este lunes 6 de noviembre vence el plazo para que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) anuncie la prórroga o cancelación del Estatus de Protección Temporal (TPS) de Honduras y Nicaragua, vigente desde el 5 de enero de 1999. Si decide eliminarlo, unos 60,000 inmigrantes indocumentados quedarán al borde de la deportación de Estados Unidos.

El Estatus de Protección Temporal (Temporary Protection Status, (TPS) es un programa humanitario temporal que es designado por el secretario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) a un país extranjero cuando esa nación ha sufrido un conflicto armado (o guerra civil), desastre (huracán, epidemia o terremoto), o las condiciones en ese país impiden que sus ciudadanos indocumentados en Estados Unidos puedan regresar.

Los beneficios que ofrece este programa son Amparo temporal de la deportación y autorización temporal de empleo (permiso de trabajo). Con el permiso de trabajo los beneficiarios del TPS pueden tramitar una licencia de manejar válida por el tiempo del amparo de la deportación.

El programa TPS de Honduras y Nicaragua vence el 5 de enero de 2018. Y según el reglamento indica que el secretario del DHS debe hacerlo 60 días antes del vencimiento de la última prórroga, es decir, a más tardar el lunes 6 de noviembre.

Pero la preocupación está en lo que sucederá si no hay prorroga, porque significa que el programa se cancela automáticamente en la fecha de expiración de la última prórroga, es decir, el 5 de enero de 2018.

Por el momento el programa que está en mayor riesgo es el de Haití.  El pasado 24 de mayo el entonces secretario de DHS, John Kelly, dijo que se trataba de la última prórroga. Una semana después el funcionario señaló que las condiciones en ese país que motivaron la respuesta humanitaria del gobierno estadounidense habían “cambiado”.

Los posibles escenarios son:

  • Que el secretario del DHS, antes del 6 de noviembre (o ese día) anuncie la cancelación del TPS. De ser así, el programa expirará el 5 de enero de 2018. Y automáticamente todos sus beneficiarios perderían su estatus legal.
  •   Que el secretario del no diga nada antes del 6 de noviembre. De ser así, el programa vencerá automáticamente en la fecha señalada en la última prórroga, es decir, el 5 de enero de 2018.
  • Que el secretario del DHS anuncie una nueva extensión por otros 12 o 18 meses.

 Solo resta esperar a que las gestiones diplomáticas y la presión de las organizaciones den sus frutos, por el momento se recomienda ser precavidos, evitar las estafas y no escuchar a aquellos que ofrecen desde ya enviar solicitudes para renovar los permisos de trabajo. Estas son las recomendaciones de las organizaciones pro-inmigrantes. También aconsejan esperar a que el gobierno anuncie su decisión sobre si renueva o cancela el TPS.