Huawei quiere que la quieran

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El mundo de la información tecnológica avanza muy rápido. Abril ha sido tomado prisionero entre LG y Samsung, que con el G6 y el Galaxy S8 han iniciado una nueva corriente hacia los teléfonos con pantallas que ocupan todo el frontal y que, como ya dijimos en su momento, será una corriente a lo largo de todo este año.

Casi parece como si Huawei, que lanzó su P10 en marzo, no existiera. Su móvil está muy bien, en cualquiera de sus dos tamaños, pero no sigue esta tendencia. ¿Es que se han quedado atrás? No, todo parece formar parte de un plan para distinguir su marca de las demás y ganarse un hueco en el corazón de los consumidores.

Para conocer un poco mejor qué quiere hacer la compañía, hemos podido hablar con dos de sus representantes en España, Álvaro Galán y Ramiro Larragán.

De menos a más

Lo primero y más importante: se pronuncia /juawei/, así que no te preocupes, lo estás haciendo bien. “Es verdad que en el mundo anglosajón no se pronuncia tanto la hache y se acentúa más la u, pero aquí en España es así”, comenta Álvaro Galán, Product Marketing Manager de la compañía en España. Pese a un nombre que resulta peculiar la primera vez que se escucha, culpa del origen chino, Huawei ya no es ninguna desconocida en nuestro mercado.

“Estamos en proceso, aún no hemos llegado a nuestra meta, pero casi estamos ahí”, comenta Ramiro Larragán, el Director de Markting de Huawei España, en referencia a dónde ve actualmente la marca. ¿Cuál es la meta de la que habla? “Ya no nos importa tanto el conocimiento total de la marca, sino un conocimiento cualificado: que se nos entienda como una marca que aporta valores. Es algo que lleva tiempo, pero que en Huawei hemos hecho más rápido que otros”.

Es verdad que Huawei ha pasado rápidamente de ser una marca china semidesconocida en nuestro país a ser una de las más vendidas, pudiendo enfrentarse en ventas a Samsung (al menos en España). “Hubo un punto de inflexión importante con la campaña del P9”, sigue diciendo Larragán. A partir de ahí, “tomamos la decisión de construir un posicionamiento de valor, basado en atributos emocionales”.

Para una empresa que empezó a lanzar móviles en España hace 10 años ligada a teleoperadores y sin usar su nombre en los propios dispositivos, es un cambio important, desde luego. “Al principio no teníamos productos de la marca Huawei”, comenta Galán, que recuerda también que al principio vendían routers para conectarse desde el ordenador a redes móviles.

El paso de una forma de negocio a otro fue rápido y “no fue tan complicado”, según Larragán. Y apunta Galán: “nos aprovechamos de un cambio en la industria de los smartphones para buscar un hueco. La compañía puso muchos recursos”. Ser una empresa china, ayuda en este sentido, aunque ser un teléfono chino al principio fue un problema. “Ya está asumido que [ser un producto chino] no resta calidad”.

En busca de un factor diferencial

El mercado de Android, sin embargo, es complicado: mucha competencia, tendencias similares entre todas las marcas y un gran enemigo, el iPhone, que sigue imbatible en el terreno premium. ¿Qué hace Huawei para diferenciarse en este panorama? “Estamos muy centrados en el diseño y en la cámara, intentamos aportar una diferenciación no sólo en la calida del producto sino en incorporar tendencias mediante alianzas con terceros”, comenta Galán.

Su principal alianza es con Leica, con quienes colaboran a la hora de montar las cámaras de sus últimos teléfonos. El P10 tiene dos, una de ellas en blanco y negro, lo que desde luego no es algo normal. Pero insisten, es parte de su plan. “Esta política de alianzas aporta un elemento acelerador: acudimos a quien domina una tecnología y por ello llegamos antes a ciertas tendencias. No podemos abarcar todo”, comenta Galán.

Sin embargo, muchos no conocen a Huawei por sus cámaras, sino por sus móviles más baratos. El P8 Lite es un teléfono muy vendido y que se sigue renovando en 2017 por su popularidad. ¿No es algo contraproducente, sin embargo, que una gran marca descanse sobre la gama media y no sobre la gama alta, como hacen Samsung o Apple?

“Pasa una cosa: la configuración del mercado es natural y no intervenimos en ella. Está claro que un segmento acude a nuestra marca por un nivel de precio o de producto. Pero nosotros acudimos a cada segmento. En España, la gama media tiene un peso enorme y nos adaptamos a ello”.

“Nuestra vocación es ser una referencia en cada segmento, pero es cierto que la gama media nos ha hecho crecer y ser conocidos. Intentamos siempre aportar ideas y tecnologías de la gama alta a la gama media, es algo que nos diferencia y parte de nuestra estrategia”.

¿Y no es un problema que se vendan más los teléfonos baratos que los más caros? “Es un tema complicado. Estamos trabajando en dotar a Huawei de esos componentes de marca que permiten competir en marca alta. Puedes comprar un reloj de 100.000 euros o uno de 3 euros, y ambos dan la hora. Estamos buscando una forma de posicionarnos como marca en la gama alta.”

Los móviles, como la ginebra

Huawei quiere que sus móviles sean reconocibles, pues, y que la gente se identifique con ellos como ahora ocurre con los iPhone, aunque la comparación no gusta mucho a Larragán. “Queremos que la gente esté orgullosa de tener un Huawei, es el ejercicio que queremos hacer con la marca. Al final, no hay un por qué racional, sino uno emocional: la persona se siente feliz porque usan un marca y le ven usando dicha marca”.

“Es como la ginebra”, dice Larragán. “La primera motivación para beber una marca de ginebra es que quien te escucha pidiendo algo en el bar asuman que sabes mucho sobre alcohol. La segunda cuestión, es que la botella sea bonita. Y ya la tercera, que sea buena o te guste. En el mundo de la telefonía móvil, hay un compontente racional, pero la marca atiene que soportar la exigencia emocional que se tenga sobre ella. Seguimos trabajando en construir ese valor de marca”.

Es una comparación extraña, pero bastante sincera: esto es una cuestión de vender y para vender más, hay que gustar por razones que no siempre tienen que ver con ser el mejor teléfono. Y para conseguir eso, parece que Huawei quiere aprovechar que es la nueva marca, la que viene. “Queremos construir sobre el pilar de que somos los que venimos. Mucha gente se quiere sumar a esto: en un mundo monocolor, queremos ser el nuevo color”, sentencia Larragán. “Esta es la meta”.

Que alcancen su objetivo o no, está por ver. De momento, sus productos siguen creciendo en popularidad y, en el caso del último que hemos probado, el P10, aunque no arriesga tanto ni es tan diferenciador como su antecesor, el P9; juega con un precio más reducido y unas características igual de avanzadas que la competencia. ¿Será suficiente para mantener el rumbo y la meta que se han marcado?

 

El Mundo